Protocolo de prevención
Un protocolo escrito de prevención del acoso laboral, sexual y de la violencia en el trabajo, conocido por la comunidad.
El instrumento obligatorio dice cuánto riesgo hay. No dice dónde está, ni entre quiénes. Accurate no reemplaza esa evaluación: la explica.
Desde la entrada en vigencia de la Ley 21.643, conocida como Ley Karin, los establecimientos educacionales quedaron sujetos a las mismas obligaciones de prevención que el resto de las organizaciones del país. Entre ellas, evaluar periódicamente los riesgos psicosociales del trabajo con el instrumento que define la autoridad, mantener un protocolo de prevención, disponer de un canal formal de denuncia y capacitar a los equipos.
Para un colegio, cumplir esa exigencia es el piso, no el techo.
Un establecimiento que aplica el cuestionario obligatorio obtiene niveles de riesgo por dimensión. Sabe, por ejemplo, que la carga de trabajo o el reconocimiento salieron en un nivel alto. Lo que no obtiene es dónde ocurre eso: si está concentrado en un ciclo, en un departamento de asignatura, en la relación entre dirección y UTP, o en el vínculo entre docentes y asistentes de la educación. Un promedio del establecimiento reparte el problema entre todos por igual, y por eso rara vez indica qué hacer el lunes.
Resumen orientativo. No constituye asesoría legal: el detalle vigente lo publica la Superintendencia de Seguridad Social.
Un protocolo escrito de prevención del acoso laboral, sexual y de la violencia en el trabajo, conocido por la comunidad.
Aplicación periódica del instrumento definido por la autoridad, con sus medidas de control asociadas.
Una vía conocida, accesible y trazable para recibir denuncias y darles curso.
Derivación oportuna al organismo administrador cuando una denuncia lo amerita.
Formación de los equipos sobre qué constituye acoso y violencia laboral, y cómo se procede.
Evidencia de que el ciclo se cumplió: qué se midió, cuándo, y qué se hizo con el resultado.
Accurate se aplica antes, después o en paralelo a la evaluación obligatoria, y responde una pregunta distinta: cómo está funcionando realmente el equipo adulto del colegio.
El cuestionario es breve —entre cinco y ocho minutos— y se cruza con el organigrama real del establecimiento: áreas, cargos, ciclos y dependencias. De ese cruce salen indicadores agregados de confianza, colaboración, carga, agotamiento y riesgo de salida, además del mapa de quién sostiene a quién cuando el colegio se tensiona.
Los indicadores se leen por área, ciclo y estamento, no sólo como un promedio del establecimiento.
Los liderazgos informales aparecen: personas y equipos que concentran apoyo y confianza sin tener el cargo.
El riesgo de salida y el agotamiento se miran como tendencia agregada, no como un caso individual.
Orientaciones accionables, ordenadas, en lenguaje escolar y no en jerga de recursos humanos.
Un instrumento que expone personas deja de usarse a la segunda aplicación, porque nadie vuelve a responderlo con honestidad. Accurate está construido alrededor de esa restricción.
No. La evaluación obligatoria se aplica con el instrumento que define la autoridad y por las vías que corresponden. Accurate es una capa complementaria: explica el resultado y muestra dónde se concentra, para que el plan de acción no sea genérico.
No. El protocolo es un documento y un procedimiento que el establecimiento debe tener. Accurate aporta evidencia agregada para fundamentar las medidas preventivas que ese protocolo compromete.
No, y está diseñado para que no se pueda. Los resultados se muestran agregados, con umbrales mínimos por celda, y Accurate no es un canal de denuncias.
Entre cinco y ocho minutos por persona, según la versión aplicada. Es deliberadamente breve: un cuestionario largo baja la tasa de respuesta y con ella la calidad del dato.
Habitualmente una o dos veces al año, para observar tendencia. La periodicidad de la evaluación obligatoria es independiente y la fija la normativa.
Los umbrales mínimos siguen aplicando: en un establecimiento pequeño varias celdas quedarán suprimidas, y el panel lo dirá explícitamente en vez de mostrar un número frágil.
Agenda una demostración y revisa cómo se ve el mapa relacional de un colegio después de un diagnóstico de riesgo psicosocial.